Más de 800 bases militares para sostener hegemonía de Estados Unidos

“Ahí te van cien mil toneladas de diplomacia, Kim”

Así exclamó orgulloso el analista militar de CNN al comentar la misión del Portaaviones Carl Vinson y su escolta naval cuando se desplazaban al Mar de Japón. Si en algo Estados Unidos mantiene aún una clara hegemonía mundial es en el aspecto militar. Sus flotas siguen siendo las más poderosas del planeta. Sus tropas y su fuerza aérea fácilmente pueden hacerse presentes en cualquier punto del mundo en sólo horas. Para mantener este enorme aparato de guerra, el Pentágono requiere poseer y usar miles de bases militares esparcidas por toda la Tierra.

Técnicamente, una base militar es cualquier emplazamiento que cuente con al menos diez efectivos listos para entrar en combate.

Las innumerables bases del Tío Sam

Tan sólo en los Estados Unidos, las bases militares del Pentágono, suman 4154. De acuerdo al portal Oro y Finanzas, Estados Unidos posee 114 bases militares en territorios de ultramar; es el caso de Guam, isla a la que hoy amenaza el pintoresco presidente norcoreano Kim Jong-un.

Lo escabroso del asunto es cuando tratamos de descubrir cuántas bases tiene Washington en todo el mundo. No hay manera de ponerse de acuerdo. Para sostener el formidable poderío bélico estadounidense, se necesitan cientos de bases en territorio extranjero; sostenidas a veces incluso en contra de la voluntad de los gobiernos locales.

Según el historiador suizo Daniele Ganser, Estados Unidos cuenta con exactamente 587 bases fuera de sus fronteras. Sus bases se ubicarían hasta en países insospechados, como México, Argentina y Vietnam. Hay que tomar en cuenta que existen rumores insistentes de una gran cantidad de bases secretas. En los casos de Israel y Arabia Saudita, las versiones son muy fuertes, aunque hasta ahora oficialmente no hay confirmación. Las especulaciones señalan inclusive que ya Rusia ha bombardeado en Siria una base secreta; al parecer la CIA la compartía con aliados indeseables. Versiones que desde luego Estados Unidos jamás validará.

El portal Oro y Finanzas opina que en Hispanoamérica sólo existen dos bases militares, exactamente en Cuba. De acuerdo con dicho sitio web, los gobiernos izquierdistas de Sudamérica han desalentado la presencia militar de los estadounidenses; finalmente los militares norteamericanos habrían optado por concentrase en otros puntos del planeta.

Ecuador, Brasil y Chile, en la lista

El historiador suizo Daniele Ganser

Muy distinta es la opinión del ya mencionado historiador Ganser. Para el analista suizo, las tropas de Donald Trump están en todos los continentes; esto incluye países que antes ni en sueños habrían admitido bases extranjeras en su suelo. Daniele Ganser compartió a través de Twitter su infográfica “Bases militares de Estados Unidos”. En su mapamundi aparecen como países anfitriones de los militares norteamericanos: Guatemala, Honduras, Ecuador, Argentina, Colombia, Chile, Brasil, México, Cuba, España, Ucrania, Moldavia, Georgia, Azerbaiyán, Uzbekistán, Yemen. En total, decenas de naciones de idiomas distantes entre sí.

Antes de 2016 se estimaba que Estados Unidos era dueño de bases militares de todo tipo -terrestre, naval y aérea- en al menos 42 países. Hoy, en agosto de 2017, se cree que en realidad hay más de 70 países que hospedan más de 800 bases fuera del territorio nacional estadounidense.

Bases militares e imperialismo estadounidense

    Antonio Barreto es presidente del Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos y Lucha por la Paz. Barreto cree que Estados Unidos practica una política intervencionista en países ajenos, aprovechando estas actividades para justificar inversiones gigantescas en el área militar. Ejemplo: los 300 000 000 000 de dólares que George W. Bush destinó a reforzar su Fuerza Aérea para bombardear el Irak de Saddam Hussein.

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El V Seminario de Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras se celebró en mayo de 2017 en Guantánamo, Cuba. En dicha ocasión, delegados de treinta países exigieron el fin de la presencia militar extranjera en sus territorios nacionales. En cuanto a Cuba, la exigencia fue que se le devuelva el territorio ocupado por la base naval de Guantánamo.

De base naval anticomunista a centro de torturas

Cuando triunfó la revolución de Fidel Castro, Estados Unidos decidió retener en su poder la franja que administraba en Cuba. Al declararse el caudillo cubano como partidario del marxismo-leninismo, los estadounidenses fortalecieron su presencia militar en la base; se preparaban para una posible intervención. Las tropas cubanas más combativas mantienen en torno al emplazamiento naval un cerco; sólo esperan cualquier movimiento hostil para entrar en combate. Hasta ahora ha prevalecido la diplomacia.

Al fin del conflicto bélico entre Estados Unidos y los talibanes en Afganistán, cientos de combatientes de múltiples nacionalidades quedaron prisioneros; su delito fue haber luchado en el bando aparentemente perdedor. Enfundados en trajes naranjas, muchos de ellos han sido enviados a la base naval estadounidense en Guantánamo, Cuba. En ese lugar los prisioneros musulmanes son objetos de inhumanos experimentos y torturas sofisticadas; al menos es lo que aseguran los participantes de los Seminarios de Paz. El tormento más cruel, a decir de los pacifistas, consiste en privar del sueño al prisionero mediante reflectores que arrojan luz a sus rostros por horas y horas; de este modo le resulta imposible dormir.

El infierno que padecen los talibanes en Cuba

La privación del sueño no deja huellas físicas de maltrato, parece asunto trivial; en realidad es la tortura más brutal, pues el cuerpo no puede regenerar las células dañadas ni reponerse del cansancio. Las mutilaciones, golpes, abusos sexuales, etc. practicadas por criminales en todo el mundo son bestiales; sin embargo, si el prisionero consigue dormir, y es dejado en libertad, puede recuperarse y conservar la vida. El suplicio de no dormir va más allá. Parece civilizado, pero en realidad es más atroz.

Para Antonio Barreto, Estados Unidos ocupa ilegalmente los 117 kilómetros cuadrados de la base naval en Guantánamo. Añaden que la base ha degenerado en un antro donde se practican “las más horrendas violaciones a los derechos humanos” de los prisioneros de guerra.

Ni siquiera el Pentágono sabe cuántas bases tiene

David Vine, autor de Base Nation, calcula que el Departamento de Defensa cuenta con alrededor de 800 bases militares en el extranjero. No se trata de un conglomerado estático de establecimientos militares. Los estrategas norteamericanos se ven obligados a ser flexibles y ubicuos para enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más multipolar. Operaciones secretas, maniobras encubiertas, sabotajes, contra-espionaje, etc., son tareas que constantemente requieren la presencia de decenas de efectivos armados en cualquier punto del mundo. Como ya vimos, se considera base militar cualquier lugar que tenga diez o más soldados.

De manera que esos policías de rostros encapuchados que cada día se hacen más presentes en diversos países, tal vez el tuyo, podrían no ser lo que aparentan, y sí ser militares de una nación extranjera, provenientes de una base militar secreta.

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Fermin